Hoy me siento de nuevo delante de este cuaderno cibernético para que quede constancia de que todavía existen vocales y consonantes en el infinito verso para postear otra, no siempre alegre, alegoría de lo incierto. Diáfana ha de ser la intencionalidad por no abandonar el proyecto en este año iniciado, para transcribir los reflejos de las ideas que subconscientemente van alimentando mi estómago acostumbrado a digerir espadas afiladas, ingeridas primero con motivos de supervivencia básica, para luego ser defecados en varallantes versos.
Hoy salgo al mar de nuevo, con un propósito bien concreto … Quiero desprenderme del bienintencionado tedio que últimamente me ha tenido apartado de mi monstruo interno que, sin estómago, lo engulle todo. Universo de palabras que vuelan libres en mi despertar de inconexo reflejo. ¡Que bello es el reencuentro con vuestros colores!. Que orgasmo de sensaciones me aporta la magia sin esperpento de la creación humana…
Hoy lamento no poder ceder a los auténticos deslizamientos de mi alma. La exigencia obligada de la línea recta es la causante de sus maltrecha existencia, mientras las incertidumbres de los inexplorados recovecos que insinúan sus trayectos curvos son territorio peligroso pero necesario para el sustento diario de mi locura. Ya que si bien no hay mayor gozo experimentado que el de la vida vivida en absentismo de cordura, la vida práctica, que en este mundo infame está embotellada en cristal de complacencia y es transportada en bandeja de plata, es servida siempre bien fría ….
Hoy retomo pues este laberinto expositivo de mis entrañas sin saber si va a ser algo duradero en ese invento humano que es la consideración de un tiempo como invento o herramienta de el transcurrir.
Hoy salgo al mar de nuevo, con un propósito bien concreto … Quiero desprenderme del bienintencionado tedio que últimamente me ha tenido apartado de mi monstruo interno que, sin estómago, lo engulle todo. Universo de palabras que vuelan libres en mi despertar de inconexo reflejo. ¡Que bello es el reencuentro con vuestros colores!. Que orgasmo de sensaciones me aporta la magia sin esperpento de la creación humana…
Hoy lamento no poder ceder a los auténticos deslizamientos de mi alma. La exigencia obligada de la línea recta es la causante de sus maltrecha existencia, mientras las incertidumbres de los inexplorados recovecos que insinúan sus trayectos curvos son territorio peligroso pero necesario para el sustento diario de mi locura. Ya que si bien no hay mayor gozo experimentado que el de la vida vivida en absentismo de cordura, la vida práctica, que en este mundo infame está embotellada en cristal de complacencia y es transportada en bandeja de plata, es servida siempre bien fría ….
Hoy retomo pues este laberinto expositivo de mis entrañas sin saber si va a ser algo duradero en ese invento humano que es la consideración de un tiempo como invento o herramienta de el transcurrir.
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