viernes, 18 de julio de 2008

Imaginaciones reales vs realidades imaginadas

Abro la puerta a la imaginación cerrando los párpados de mis ojos. La oscuridad inicial se va tornando en cromados colores vertidos y mezclados sin patrón aparente...Entre los trazos distingo dos árboles, parecen frutales... y delante de estos, a escasos metros, un río. Me doy la vuelta y observo la misma imagen repetida, sin matices que las distingan.¿ Me habré dado realmente la vuelta, o he girado el plano visionado? Intento recapacitar, y caigo en la cuenta de que no tengo consciencia física de mi mismo, estoy a tanta distancia del suelo como del cielo.Algunos adverbios aquí pierden su significado ... los de lugar, que dejan de tener sentido.
Necesito dotar de significante a la distancia que me separa del rio, asi que cuento los soles que iluminan el cielo , uno , dos , tres, cuatro, cinco y seis, no espera …¿y si son solamente tres, siendo los otros el reflejo de estos en un mundo de plano doblado?
Sintiéndome amenazado por la duda, abro los ojos. Estoy en el estudio con una lámpara de apenas veinte vatios delante del ordenador tecleando la palabra tecleando.Me tranquilizo y respiro,necesito teclearlos, echo redes... primero cerca, y luego lejos para recuperar el advervio escrito y así no sentirme perdido. ya está,paranolla liberada y miedo neutralizado...parpados obedientes ahora ya puedo volver a cerraros. Mientras tanto mis manos continuan aceleradas creando las palabras a las órdenes del pensamiento imaginado, las puedo sentir, escucho el sonido del tecleo creador de palabras, una y otra vez y otra… siempre mezclado con el sonido más hueco y pesado de la barra espaciadora …es como cuando llueve en un tejado. Que hermoso recuerdo el de aquellos días de lluvia sonora ¿verdad?
Pero estaba imaginando que no recordando, retírate recuerdo y vuelve cuando por el loco talento disfrazado de loco atormentado seas llamado, que ahora quiero encontrarme con mi mundo proyectado en pared profunda de mis parpados cual fresco dibujado, como era, dos árboles y un río a unos metros, a ver espera, un poco más de caudal y….. ¡Así! vale ya está, ya lo tengo ¡arriba con los tres soles! Y continuamos…

Oh amada naturaleza voy en busca de tu belleza
Quiero recuperarla
El sabio me dijo que la encontraría en este mundo
Y yo no veo más que dos árboles al otro lado del río.

¡¿Qué ocurre que ya no veo los árboles!? He dado por sentado al verso... y el adbervio lejos me ha traicionado. Inspiración, ¿Porque los habéis escondido? Permitidme continuar con la poesía… ¡Habladme! Por favor os lo pido. Pues muero si la ensoñación desaparece. ¿Os negáis a existir? , ¿Queréis darles la razón a los que no os han podido ver jamás? arruinando así mi existencia basada en el teórico axioma del “concipio ergo sum”, o dicho de otro modo más mundano, imagino luego existo, siendo la imaginación el abono generador del poder que crea el cosmos.
Mi inocencia, cual semilla bien plantada pronto echó raíz y de ahí una flor…sin embargo, ahora parece que su belleza se mustia y no hay agua suficiente que le sacie la sed… Debería despedirme. Adiós existencia, por ti he brindado cada día cuando un poeta al mundo le dedicaba una sonrisa, y por ti he llorado cuando alguien del río del descreimiento bebía.
Abro los ojos decidido a no volverlos a cerrar jamás y veo tres arboles un lago y dos soles…no hay ordenador, y el tecleo de las palabras han dejado paso al sonido de las gotas de agua que caen, cada vez con más fuerza, sobre la tierra que pisan firmemente mis pies… ahora si, ahora es tu turno recuerdo….

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