martes, 22 de julio de 2008

inocencia

Corto presentado en notodofilmfest.com

9 comentarios:

Anónimo dijo...

Jameson Irish Whisky ha patrocinado estos instantes de efímera rebeldía, como efímeros son los efectos del whisky, especialmente cuanto más se abusa de él, cosa que suele suceder cuando sobra el dinero, porque el whisky es caro, especialmente el que tiene marcas que entran a formar parte del ideario colectivo, cosa que únicamente sucede desde el momento en que patrocinan concursos de cortos de efímera rebeldía, que son los que prefieren elegir dichas marcas, ya que los efímeros rebeldes pueden renunciar a muchas convenciones sociales, pero jamás al consumo de sustancias que embellecen la realidad cotidiana, ya que ésta suele ser desagradable en muchas ocasiones tanto para los jóvenes de efímera rebeldía como para los adúlteros perfectamente instalados en la sociedad, que son los que prefieren ver películas más taquilleras patrocinadas por Ballentines o Johnnie Walker, que son marcas de mayor prestigio y por ende, más caras. Dicho esto, Jameson Irish Whisky no acostumbra a patrocinar nada por amor al arte, así que espera ser consumido por muchos jóvenes de efímera rebeldía, los necesarios como para que compense que se trata efectivamente de un whisky más barato que no puede patrocinar a las estrellas de Hollywood, casi ni a las de Bollywood si nos ponemos.

P.D.: Esto es lo que habría que decirle al niñato del corto para que se haga a la idea de que sí va a ser adulto, y de los peores además, de esos que se convierten en estrellas del cine underground y no acuden a festivales menores:

"Vivís en este mundo. Necesitás VISA"

Pero mejor no se lo digamos para que siga usándola cada vez que Nintendo invente algo y así no nos repercutan más comisiones a los demás.

lizanowsky dijo...

No te voy a decir que no tengas razón, posiblemente si. Pero la razón no lo es todo. Según entendemos los Lizanianos en el núcleo cerebral humano cohabitan, razón, mente y alma. Yo creo que el pensamiento no lo forja la razón sino la intuición que es la unión del alma y la mente. Mi pensamiento no es otra cosa que la lucha por la salvación que lo creativo trata de conseguir frente a toda destrucción...Lo logra cuando transforma en poética la vivencia, lo real, cuando alcanza la síntesis entre lo creativo y la destrucción, entre lo unitario y lo diverso, y por ello, la unión entre la rebeldía y el sentido contemplativo.

Vamos a ver, lo mejor de estos cortos así como de los libros, películas, cuadros, etc...Es que cada uno ve, interpreta y saca las conclusiones según ve el mundo la vida y según es su capacidad sensitiva y experiencia.

Precisamente como nuestra reacción ante estas expresiones está condicionada por la sensibilidad, esta puede ser manipulada (por ejemplo a través de un spot publicitario para que consumas una marca) Hay entra la razón, herramienta con la que estamos dotados para saber diferenciar las cosas. Pero cuando la razón arrasa con cualquier atisbo de sensibilidad (alma) entonces no hay nada que hacer, siempre vamos a buscar la perfección y no la plenitud...La línea recta será siempre la distancia más corta, es verdad y nadie te lo puede negar... y por eso obviaremos las curvas...

No me cabe duda que en este mundo existen muchos Peter panes pero también muchos capitanes garfio que pretenden acabar con la inocencia como venganza.

Dicho esto, este corto me llego por correo de un amigo funcionario. Son el material de consumo típico de presentaciones y cosas pseudo-profundas a la par que recaudatorias... No hice ningún comentario simplemente por no pecar ni de destructivo ni de ingenuo ya que aunque tu no tengas dudas sobre su intencionalidad, yo si. Mi alma se identificó con el mensaje aunque no así la razón que me pedía papelera, sin embargo, cuando mi alma se dirime con la razón le doy paso a la inocencia a riesgo de parecer ingenuo para los rectos de la razón .Cuando dos posturas se enfrentan me gusta siempre el que sabe alzarla y plasmarla con actitud constructiva, lo creativo. El que opta por una actitud destructiva no creo que aporte nada, salvo su propia destrucción claro.

Se que mucha gente rechaza estos mensajes porque sus creadores o patrocinadores son manipuladores que pretenden ensalzar según que sentimiento, pero para mi eso es atroz, como rechazar la música porque Vagner es fascista.

No os quedéis en la superficie de lo que la madurez y la razón os muestra porque os perderéis la música y el poder de la imaginación.

pd : Tu pd sobre los niñatos, actores de cine underground y la Nintendo, me parece que está lleno de prejuicios pitonisos con unos toques de acertado cinismo... tu reflexión me recordaba a las de esas personas que piensan que si bebes coca cola y no ves bien la globalización eres hipócrita. Por cierto, un día, hace unos años vi en la tv a un tío que le echaba en cara a una chica en una manifestación antiglobalización el que se hubiera quedado a dormir en un Hotel durante la cumbre del G7, diciendo algo así como "¿no lo veis? ,sois incongruentes, vais de don perfectos y don salvadores del mundo, no?...seguro que era un hotel de nose cuantas estrellas... pues jodete, te he desenmascarado no sois mejores que yo..." Me quedé pensando Quien le habrá dicho al pobre hombre que esa chica era mejor que él, supongo que su conciencia...

Anónimo dijo...

Entiendo tu postura de apuesta por la inocencia humana. Mis comentarios sarcásticos no tienen por objeto negar su existencia ni desalentar a quien quiera cultivarla en sí mismo, o más bien preservarla de los agentes externos que la corrompen, porque más o menos entiendo que la inocencia de la que tú hablas, ésa que no es posible confundir con la bobaliconería, la que es necesario encontrar en uno mismo y en los demás, es algo con lo que todos venimos más o menos dotados y que se expresa libremente únicamente cuando somos niños en la mayoría de los casos. Desde ese punto de vista no sé si incluso no seré en verdad más optimista que tú respecto de la naturaleza auténtica del ser humano, porque tal vez tú no atribuyas a todo el mundo esa inocencia que yo reconozco de entrada a todo el mundo cuando nace. En lo que sí creo que decididamente estamos en desacuerdo es en esa capacidad que tienes tú de separar lo rescatable de ese corto, que para mí está mortalmente viciado en origen. Para mí alguien que tiene en sí alguna inocencia no precisa de factores externos, por lo que no creo estar perdiéndome nada por no ver inocencia en cortos de ese tipo, que para nada reflejan el espíritu infantil. Estoy completamente seguro de que tu encantadora sobrinita no va a llegar nunca al tipo de reflexiones que se le escapan a este niño fatuo e impostado del corto que te envió tu amigo. Si conserva su inocencia cuando vaya dejando de ser niña, se abstendrá de incurrir en las mismas trampas que la vida impone al resto de adultos que luego se quejan elaborando este tipo de creaciones que a lo sumo me parecen bienintencionadas.

Disiento de ti entonces exclusivamente en que soy de la opinión de que la inocencia perdida por el adulto afecta a la forma escasamente inocente en que prejuzga la inocencia que tienen los niños, de la que desconoce ya casi todo porque la ha olvidado, y lo que es peor, no sabe que lo desconoce sólo porque recuerda haberla tenido alguna vez. En ese sentido, un adulto tan reflexivo como el autor de este corto se me antoja tan parecido al niño de su creación como el viejo verde que sigue metiéndose con las niñas al seductor que recuerda haber sido durante su lejana juventud.
Mi crítica se centra en esa caricatura de la infancia que consiste en atribuir a los niños opiniones del todo pertenecientes a adultos que aún tienen conciencia, pero que ya no tienen agallas para seguir sus dictados. Cómo atreverse si no a dejar que se asocie una idea bella como la del corto al patrocinio de algo que enajena a las personas como el alcohol. Un niño nunca pensaría que es absurdo trabajar para conseguir dinero y quince días de vacaciones. Un niño se vestiría de médico y se imaginaría que así imita a su padre, que es un señor al que nunca ve porque está curando a los demás cuando se ponen malitos. O armaría cualquier castillo de arena como cree que hace su padre constructor para que en él vivan princesas. Todos los niños juegan a ser mayores, a trabajar, ven lo lúdico de todo ese rollo (para los mayores) que es ir a una oficina a ganarse quince míseros días de abotargamiento. Mi cinismo no me lleva al punto de ignorar que hay mucho niño grande por ahí al que hay que obligar a tomarse vacaciones porque saben vivir su vida como un juego, una fiesta, en la que incluso el trabajo remunerado tiene sentido para sí y para los demás. No he dejado de creer en ese tipo de cosas y sé que suele perjudicarme creer en ese tipo de cosas. Más bien perjudica al adulto que al niño que sigue haciendo real la ficción de creer en los demás. Pero está claro que no creo como creía cuando era un niño y no veo la pérdida que hay en ello. Ahora sé que los médicos suelen tomarse más interés por los enfermos que les pagan más, que los constructores edifican con arena y cobran a precio de princesas a simples empleados y otro tipo de cosas igualmente convenientes para preservar al niño que encuentra motivaciones exculpatorias en ese tipo de actitudes.
Es cínico el que lucha con las mismas malas artes que otros emplean en la construcción de zulos o en el tráfico de armas para imponerse a otros creadores en la obtención de una subvención para su "subversivo" corto acerca de la inocencia perdida. O el que no repara demasiado en las consecuencias que el alcohol tiene en la vida de muchas personas a la hora de obtener dinero para que su excelsa obra vea la luz y obtenga reconocimiento, todo lo inmaterial que se quiera. El que es niño llegado a mayor no cree en algo así como la "inocencia perdida". Y menos que menos, el que es niño sin haber llegado a mayor.
Dicho esto, elogiemos el ingenio del adulto que crea este tipo de entretenimientos, pero desconfiemos de la inocencia que pregona, del mismo modo que un niño por inocente que sea desconfía por instinto de quien no tiene pinta de traer nada bueno por más que hable de premios, dinero y otro tipo de cosas que a él no le llaman la atención porque no parecen en absoluto divertidas. Son más bien los taimados y desconfiados adultos escasamente inocentes quienes confían alegremente en quien viene a darles el timo de la estampita y cuando sufren las consecuencias prefieren verse en la piel de un niño que en la de un tonto, pero claro está que son cosas bien diferentes los niños y los tontos.

Campurriana dijo...

Me hace cierta "gracia" la utilización que hacen los adultos de los niños para llamarnos tontos a nosotros mismos.

Recordaba, mientras escribía, el vídeo de la canción de El Canto del loco..."Eres tonto..."...
Creo haber visto a un ejecutivo al que llaman tonto de camino al trabajo...
Corregidme si me equivoco porque este grupo no es santo de mi devoción.

Un saludo campurriano y felices noches.
:)

lizanowsky dijo...

Lo siento Campu,no se si te he entendido...si ves la diferencia entre un niño y un adulto quizás no has entendido nada del corto y supongo que tampoco de Peter Pan...TODOS SOMOS NIÑOS ...los inocentes, que no los tontos. en todo caso los tontos serán los ingenuos que se creen la mentira de la madurez-pueril les guste o no el corto de marras.

¿Utilización? Utilización es lo que hacen los padres con los hijos cuando los manipulan,les crean traumas, obligaciones, sobreproteccionismo, desatención,indiferencia, etc...y lo peor, cuando les hacen descreidos, les anulan la imaginación poco a poco,les cultivan en "lo practico", la belleza superficial de lo material,la responsabilidad e incluso en el odio a lo mágico,a lo "ñoño" es muy habitual....

La inocencia del corto no reside en si es un niño el que habla, sino en quien ve y reflexiona el corto...Un corto, una película, un libro, un cuadro... en la que se hace una reflexión sobre la guerra,el hambre,etc...o como en este caso la inocencia (no la inocencia perdida...¡como se puede sacar tal conclusión!) a través de la mirada de un niño se puede ver de forma inocente con los ojos de quien tiene 10 o 80 años, ¿ no sería utilización si la voz en off fuera la de un hombreton de 30 años o un abuelo octogenario o que?,por cierto les recomiendo, siempre que quieran, a escuchar a Jesús Lizano en la primera entrada de este blog ( tiene 70 años y dice lo mismo que el corto, bueno lo mismo y mucho más )...

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Anónima, "...Desde ese punto de vista no sé si incluso no seré en verdad más optimista que tú respecto de la naturaleza auténtica del ser humano, porque tal vez tú no atribuyas a todo el mundo esa inocencia que yo reconozco de entrada a todo el mundo cuando nace".

Me desanima seguir debatiendo cuando observo que después de reiteradas veces explicando, tanto en reflexiones como en comentarios, que es para mi la inocencia, separándola y diferenciándola de la ingenuidad ... veo que alguien que me ha leido sigue sin entenderme o escucharme...por eso, en este tema no voy a repetirlo.


"Para mí alguien que tiene en sí alguna inocencia no precisa de factores externos, por lo que no creo estar perdiéndome nada por no ver inocencia en cortos de ese tipo, que para nada reflejan el espíritu infantil"

Para ti no los refleja, para mi si, y por tanto para mi te los pierdes, otra cosa es que no te importe. El espiritu infantil no existe como tal,cada niño es diferente... en todo caso tu podrás identificarte o no . Yo soy un poco bobalicón y me identifico, pero seguro que le encuentras una explicación fudamentada y sarcástica que me explica que estoy equivocado tipo que prefiero ser niño a tonto. Mira la película "el muro" de pink floid, ahí hay muchas explicaciones.Cada explicación tuya es un ladrillo en el muro...

Cosas rescatables se pueden sacar de todas las personas creativas, me gusten o no, sean simples,sexudas,oscuras,débiles,fuertes,altruistas,egoistas,ñoñas,horteras,poéticas,artísticas,etc.... Unicamente de las destructivas no saco nada...Salvo el no ser como ellas.Tu no sacando nada rescatable de este corto tampoco serás como el niño, es obvio.

"Estoy completamente seguro de que tu encantadora sobrinita no va a llegar nunca al tipo de reflexiones que se le escapan a este niño fatuo e impostado del corto que te envió tu amigo"

No se mi sobrina ( veo que tu si)Pero no pensaba en mi sobrina sino en mi. Yo era así de gilipollas, facuo, y bobalicón de niño...Sigo siendolo supongo. No es sorna eh. Me encanta que me veais así.
Repito, ver el Muro, decenas de explicaciones...Eso si no te olvides que el muro es de un estudio, los mgm ,y que recaudaron en taquilla una pasta, así que la podrás desarbolar facilmente...

...Sr. Lizano ¡no nos creen! han sido atrapados por el capitán garfio, ellos tambien reaccionan de forma pueril, llamando tonto y manipulador lo que no comprenden, ¿han olvidado o no son capaces de sentir...?Infravalorando, nose si sin darse cuenta, la poesia y la propia vida de los poetas ácratas.


" Un niño nunca pensaría que es absurdo trabajar para conseguir dinero y quince días de vacaciones. Un niño se vestiría de médico y se imaginaría que así imita a su padre, que es un señor al que nunca ve porque está curando a los demás cuando se ponen malitos..."
Nose que niños conoces para decir esto...supongo que también hay, ha habido y habrá descreidos y "maduros" desde niños. Los niños que yo conozco (es cierto que son pocos)sin embargo son tan bobalicones como el del corto y yo mismo...


No sigo copiando y pegando porque es un poco engorroso y costoso la verdad, pero en casi todos tus argumentos vuelves a confundir ingenuidad con inocencia mezclando conceptos erroneos como que la inocencia que yo defiendo se enfrenta con quien le gusta y disfruta del trabajar, y haciendo similes y sacando de ellos conclusiones que creo no son aplicables.
Al principio te dije que no lo iba a repetir pero me desdigo, porque por intentarlo una vez más que no sea...La inocencia, que es la que te permite ver que el mensaje no es destructivo sino creativo, la tiene todo ser vivo y no se debería perder, la ingenuidad que es la que no te deja ver que este tipo de festivales tienen una base recaudatoria obvia, sí se debería perder, y en eso se debería basar el crecer, en fomentar y mantener la inocencia infantil y sustituir la ingenuidad y resentimiento pueril por descubrimiento. Obviamente para mi tildando de tonto, fatuo, o bobalicón a alguien, y menos si es a un Niño(pequeño o grande), no es el camino para crecer y poder decir que alguien es adulto(adulto sin comillas).

lizanowsky dijo...

Pues al final he decidido colgar un fragmento ( el más conocido y sin censura) de la película de el muro.Esta es una versión más dura, directa y menos ñoña o bobalicona que el corto de los 15 días en agosto, pero bueno supongo que también se puede argumentar que sacó más dinero y utiliza más si cabe a los niños a modo de panfleto,etc.... No comento nada allí pues está todo dicho ¿no?. Por cierto la película es del 82, así que esos niños ...recomendable verla entera

Campu dijo...

Por suerte o por desgracia, Liza, sí que veo diferencia...
Y no te creas, tampoco tengo buen concepto de los niños en general.

Anónimo dijo...

Creo haber percibido cierta acritud en tu respuesta a mi comentario, y no sé si la nómina lo justifica; no obstante, correré el riesgo de reiterarme en mi comentario anterior: ese corto es la creación inequívoca de un adulto, es una tergiversación de la forma de pensar y de las inquietudes reales de un niño, y va dirigido fundamentalmente a que adultos que se lamentan de la infancia que les han arrebatado otros adultos a los que atribuyen menos inocencia de la que predican de sí mismos sigan autocompadeciéndose aún más sentidamente si cabe.

Esa manipulación ya me parece en sí misma suficiente delito como para meterme a considerar si además se ha cometido con la aviesa pero muy loable intención de ganar premios, reconocimiento o dinero con el engendro en cuestión, pero tampoco es que piense desmarcarme de haber hecho también esa acusación adicional de la que tú me acusas; únicamente digo que se trataría de un tema aparte y a mi juicio, más disculpable y perfectamente dentro de las posibles formas de actuación de un niño, porque si no me equivoco, los niños son seres de lo más interesados y egoístas que hay, pero más graciosos y menos hábiles al ocultarlo.

Dudo que un niño, que además sea inocente en la forma que tú la defines -que mucho me temo que queda al alcance de muy pocos niños, y eso me parece evidente con sólo observar a un grupo de niños compitiendo por bajar los primeros de un tobogán, o mostrando a otros con papás menos pudientes juguetes que no les piensan prestar, cosa a la que he dedicado algún tiempo arrebatado a la entomología sólo por ver si soy capaz de hacerlo sin la forma sesgada que me lleva a ver competición y agresividad en todos los compartimentos del reino animal, y mucho más en los humanos, incluso en los más tiernos infantes, y me temo que no lo soy, porque yo me limité a acusar al autor del corto de dar expresión a una hermosa impostura de la inocencia, pero no llegué al extremo de llamarme a mí mismo inocente en ningún momento, más que nada por faltarme la osadía que a otros les sobra desde que andan enardecidos de ver que son capaces de reconocer la inocencia ajena- llegue a entender el sentido de ese corto, y si yo me lo pierdo tal vez sea que reconozco que me fijo bastante más en que se me puedan escapar las verdaderas intenciones que hay detrás del sentido, cosa que tal vez suceda incluso a su autor, y que me imagino tal vez cercanas al adoctrinamiento en nuevas formas de rebeldía más convenientes al sistema, ya que los individuos que se quieran salir del mismo pueden llegar a ser muy niños ahondando en los principios que inspiran obras como este corto, pero nunca dejarán a través de su visionado de ser lo débiles que ya eran, cosa que sí podrían evitar en cambio si vieran obras inspiradas en el cruento hobbesianismo que tanto abunda en la realidad. A mi modesto pero muy grosero juicio, el sistema no sospecha tanto de los individuos inocentes como de los fuertes. Me encantan tus invitaciones a que vea más veces los vídeos de The Wall, pero déjame que te proponga la relectura crítica de tu lectura inicial de Un mundo feliz, y conste que nada tengo en contra de que Aldous Huxley muriera dejando en la opulencia a sus herederos.

Estoy seguro de que ningún niño encontraría absurdo trabajar todo un año y tener quince días de vacaciones. Lo que ningún niño haría hasta que no le obligasen los adultos (porque sí, mi querido e inocente amigo, los niños se dejan comprar a cambio de sustento al igual que los adultos, que ellos serán muy inocentes, pero de tontos no tienen un pelo) sería dedicar todo un año a algo que no les gusta, o interrumpir algo que le gusta para descansar de ello durante quince días haciendo cosas que le aburren y preparando qué decir a la vuelta para generar envidia. Pero resulta que antes de que dejen de ser niños, acuden a esos sitios llamados escuelas -generalmente los primeros días a rastras, algunos incluso llorando- y terminan por no huir de ellos porque asumen que tienen que pagar un precio por estar vivos. Una de dos: o se puede seguir siendo inocente después de pasar por el aro, o la inocencia, tal y como decía la Iglesia Católica Apostólica y Romana, es algo que desde los tiempos de Adán ya no se tiene ni al nacer.

A mí la verdad que después de ver a tu venerado Lizano, me parece que hay bastante inocencia entre su público, no hay más que verles las caras de arrobado éxtasis místico. Yo me quedo mejor con la lucidez de los descreídos y outsiders como Aberasturi, que son viejos porque están en la edad de ser viejos, pero conservan la integridad, cosa todavía más rescatable que la inocencia infantil bajo mi punto de vista único e insustituible.

Pero en fin, ni voy a convencerte a ti ni me vas a convencerme a mí.

Un placer debatir con V.M.

Anónimo dijo...

Campu, pues me gustaría que no fuese así, quisiera que nadie viera esa diferencia PORQUE ES VIVIR DENTRO DEL MURO. ... Somos niños mamíferos,TODOS, nada más que eso.

Anónima,Lo de la cara de la gente es la puntilla. Creo que en este tema estás demasiado destructivo... Prefiero dejarlo aquí. Obviamente somos distintos y tampoco, como bien dices, se trata de convencerse uno a otro. En todo caso aclararte que en ningún momento tenía acritud sino actitud entusiasta y sincera para decir lo que pienso y como lo siento.