Hoy te veo en la distancia, tu mirada es una catarata salina y triste. Escribo para compartir tu sufrimiento. Cuanto padecimiento, derramado en forma de cuerpo ensangrentado, tirado en el cemento de una calle que ha olvidado el aroma de los paseos…
Horizonte arrasado por una desalmada alma, la de un monstruo hambriento de poder, que siembra odio en su huerto privado.
Cuanto lo siento hermanos, lamento lo que os han hecho, de verdad no lo entiendo.
Os tiendo mi alma ante vuestro sufrimiento, ante vuestro terror y desconcierto, y me hago cargo de vuestra desconfianza a estos versos. Os mando mi ser y amor sincero, os quiero y estoy en contacto con vuestro maltrecho interior. No es en vano vuestro grito desesperado, no claudiquéis ante el sinsentido de la indiferencia… vergüenza redentora, no todo el mundo os ha olvidado ni decora con fotografías de vuestro estado su sala de la piedad morbosa y vacía… Viajo en el vagón afortunado, pero grito de dolor y hastío conocedor del destino repugnante al que nos llevan… Enorme caníbal, ¿¡que haces?! Asesino generador de odio reptante….Tus entrañas son ácidas, cual excremento de un estomago ulceroso, y tu justicia y libertad son como las pisadas que dejan marcadas la huella de la nada sobre la arena de Bagdad.
Horizonte arrasado por una desalmada alma, la de un monstruo hambriento de poder, que siembra odio en su huerto privado.
Cuanto lo siento hermanos, lamento lo que os han hecho, de verdad no lo entiendo.
Os tiendo mi alma ante vuestro sufrimiento, ante vuestro terror y desconcierto, y me hago cargo de vuestra desconfianza a estos versos. Os mando mi ser y amor sincero, os quiero y estoy en contacto con vuestro maltrecho interior. No es en vano vuestro grito desesperado, no claudiquéis ante el sinsentido de la indiferencia… vergüenza redentora, no todo el mundo os ha olvidado ni decora con fotografías de vuestro estado su sala de la piedad morbosa y vacía… Viajo en el vagón afortunado, pero grito de dolor y hastío conocedor del destino repugnante al que nos llevan… Enorme caníbal, ¿¡que haces?! Asesino generador de odio reptante….Tus entrañas son ácidas, cual excremento de un estomago ulceroso, y tu justicia y libertad son como las pisadas que dejan marcadas la huella de la nada sobre la arena de Bagdad.
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