viernes, 25 de enero de 2008

Vida


Quisiera contarte una cosa , quería mandarte una rosa
...y sin embargo, no lo he hecho.
Miedos imprevistos, sombras que a veces asoman,
me han hecho rehén de mis propios lamentos.
O quizás rutinas mal curadas, desolados sentimientos,
lágrimas despojadas de un destino concreto .

Mereces que te diga cuanto lo siento, cuanto te quiero
Pero también cuanto padezco....
...Lo bueno y lo malo de mi mismo como un libro abierto.
Quisiera que aceptes este trocito de mi ser
desprovisto de todo resentimiento
pues no es mi intención servir al descontento
que sigilosamente se filtra en nuestro lecho .

Confusa la gracia de vida que de muerte a veces respira,
pues el que sufre la vida injusta ...La muerte ansia.
Mas la vida de los que la muerte aspiran siendo aptos de alegría
Injustamente les ha sido concebida.
Poco sentido dan a las alegrías
si de ellas lo único que hacemos es pena en vida.

Regalo mayor no tengo, otro ofrecerte no puedo.
El secreto peor guardado cantado a los cuatro vientos...
El amor que dentro llevo tu nombre reza esculpido en fuego.
En manos del amor pues me quedo ,
amor en verso , amor que desnuda el alma
con el romance de un plácido sueño...
que por el destierro del sufrimiento clama
desbordando los limites del riesgo.
A través de la sin razón del alma,
pero por encima de todo credo , no solo digo lo que pienso
Sino que a gritarlo me atrevo:
¡vivo de amor, y sin tu amor, me muero!

Vivir pues como un romeo deseo,
mas morir como él, de pena, no quiero.
Consciente de la fragilidad de la vida espero
tu felicidad para recobrar el aliento.

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